Bollos suizos

Hay recetas que las ves y mueres de ganas por hacerlas alguna vez en tu vida. El resultado de las fotos en las webs es tan perfecto que te resulta imposible creer que puedas conseguir que te quede algo, al menos, similar. Pues bien, eso me pasó a mí con estos increíbles bollos suizos del blog de María Lunarillos y he de decir que lo conseguí: quedaron sencillamente espectaculares. Os pongo la receta tal y como yo la hice, ya que los tiempos de levado difieren mucho de la receta original. Vamos, que no es para unas prisas pero merece la pena…

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¿Qué necesitamos?

  • 500 g de harina de fuerza
  • 250 g de leche entera
  • Dos huevos
  • 90 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 3 g de levadura seca de panadería
  • 80 g de mantequilla pomada
  • Un huevo batido para pintar
  • Azúcar y agua para decorar

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. En primer lugar, disolvemos la levadura en 100 g de leche templada y añadimos 100 g de harina de fuerza. Mezclamos bien con una cuchara de palo, tapamos el bol y dejamos que fermente hasta que le salgan burbujas.
  2. Tras el tiempo necesario de reposo, añadimos todos los demás ingredientes, excepto la mantequilla. Empezamos mezclando con la cuchara de madera y finalmente con las manos. Dejamos reposar 10 minutos y amasamos de nuevo simplemente cogiendo un pellizco de la masa desde fuera y plegándolo hacia adentro. Repetimos este tiempo de reposo y pequeño amasado otras dos veces. Notaréis que la masa se vuelve menos pegajosa y más elástica.
  3.  Añadimos la mantequilla en pomada y volvemos a amasar. En este caso yo lo hice con las varillas de amasado pero puede hacerse perfectamente a mano. Tiene que quedar una masa bastante lisa.
  4. Untamos un bol limpio con un poco de aceite de girasol y colocamos la masa tapada con film transparente. Dejamos reposar hasta que doble el volumen. Como hacía bastante fresco en mi cocina, yo la tuve toda la noche (en total, la dejé levando unas 20 horas).
  5. Cuando haya doblado el volumen, sacamos la masa sobre la encimera enharinada y la aplastamos con las manos para quitarle todo el aire. Vamos formando bolitas de 60 gramos.
  6. Para formar las bolas perfectas, las pellizcamos para formar una especie de hatillo y luego las boleamos. Como una imagen vale más que mil palabras, podéis ver esta técnica en el vídeo de María Lunarillos.
  7. Dejamos reposar las bolas en una bandeja de horno con papel vegetal tapadas con film transparente hasta que doblen su volumen. En mi caso, las dejé casi 4 horas y no llegaron a doblar el volumen pero fue suficiente.
  8. Precalentamos el horno a 210ºC y vamos pintando los bollos con huevo con cuidado de no aplastarlos. Los pintamos dos veces dejando unos 10 minutos entre mano y mano para que se seque ligeramente la película formada por el huevo.
  9. Con un cuchillo de sierra muy afilado hacemos un corte profundo en el centro y echamos azúcar humedecida con agua (como la que usamos para los roscones de reyes).
  10. Metemos en el horno en la parte más baja (calor arriba y abajo sin aire), bajamos la temperatura a 200ºC y horneamos 12 minutos. Por último, horneamos 1 minuto más con el aire encendido.
  11. Sacamos y dejamos enfriar todo lo que vuestras ansias por hincarle el diente os permitan.

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Consejos:

– No es una receta difícil pero requiere tiempo y paciencia. Es preferible fiarse del aspecto de la masa que de los tiempos que os indico, ya que dependiendo de la temperatura ambiente y otros factores estos pueden variar considerablemente.

– En muchas recetas hay ingredientes fácilmente sustituibles por otros pero en esta ocasión, no podéis cambiar la harina de fuerza por harina normal ni la levadura de panadería por levadura química.

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November 17, 2017 · 3 min · Palstelera

Albóndigas en salsa

Volvemos a las andadas tras un largo periodo sin actividad. No significa que en todos estos meses hayamos dejado de cocinar cosas ricas pero la pereza a veces hace estragos… Pero, como una buena amiga dijo, hay que vencer a la pereza. Por ello, con intención de retomar este pequeño compendio de recetas, Pics&Cakes vuelve a la carga. Eso sí, como al fotógrafo oficial lo tenemos bastante atareado puede que las fotos no hagan justicia a las delicias que prepararemos. Disculpas por adelantado.

Y sin más, hoy una receta tradicional y sencilla de albóndigas caseras.

 

¿Qué necesitamos?

  • 500 gr de carne de ternera picada
  • 1 huevo
  • 2 dientes de ajo
  • 2 rebanadas de pan de molde integral
  • 100 ml de leche
  • Sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Harina y aceite de oliva (para rebozar y freír, respectivamente)
  • 2 cebollas
  • 4 zanahorias
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • Sal y hierbas provenzales

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. Ponemos la carne picada en un bol y añadimos el pan remojado previamente en leche, el huevo, el aceite de oliva, los ajos machacados y sal al gusto. Mezclamos bien con las manos.
  2. Formamos bolas del tamaño de una pelota de ping pong o del que prefiramos. Enharinamos ligeramente y reservamos en una fuente.
  3. Para la salsa picamos las cebollas y las zanahorias y las sofreímos en una sartén con un poco de aceite de oliva y sal.
  4. Cuando adquieran un poquito de color, añadimos la harina y el vino blanco. Removemos y bajamos la temperatura. Dejamos cocinar unos 20 minutos y añadimos agua si fuera necesario.
  5. Preparamos una sartén con aceite y vamos friendo las albóndigas hasta que estén doradas por fuera. No es necesario que se cocinen completamente por dentro porque terminaremos de cocinarlas después con la salsa.  Las sacamos en un plato con papel de cocina y reservamos.
  6. Para terminar, trituramos las verduras sofritas con una batidora o robot de cocina para que quede ligada como una salsa. Añadimos las albóndigas y cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos aproximadamente.
  7. Echamos hierbas provenzales al gusto y rectificamos de sal.

Consejos:

– La salsa se puede hacer con cualquier verdura que os apetezca y tengáis por la nevera. En nuestro caso, teníamos excedente de zanahorias…

– Podéis acompañarlas de patatas fritas. Para ello, os recomiendo que las friáis en dos tiempos. Primero a fuego suave hasta que estén blanditas por dentro (pinchadlas con una aguja de cocina) y sacadlas a un plato. Las reserváis hasta que tengáis las albóndigas y la salsa hechas. Entonces, volvéis a calentar el aceite de las patatas y las doráis a fuego fuerte durante un par de minutos. Se os quedarán crujientes por fuera y blandas por dentro.

 
 
November 9, 2017 · 3 min · Palstelera

Ensalada de garbanzos con vinagreta de mostaza

Que el verano se haya acabado no significa que tengamos que despedirnos de las ensaladas. Hoy una receta muy sencilla y rápida para preparar una rica y sana ensalada de garbanzos. Como usamos garbanzos ya cocidos no se tarda más de 5 minutos en hacerla así que no hay excusa. ¡Que aproveche!

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¿Qué necesitamos?

  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • 2 tomates
  • 1/2 cebolla
  • 1 lata pequeña de maíz
  • Mostaza
  • Hierbas provenzales
  • Sal y pimienta
  • Aceite y vinagre

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. En primer lugar, escurrimos los garbanzos de bote y los aclaramos con agua fría para quitarle ese sabor característico a conserva. Colocamos en un bol amplio.
  2. Cortamos los tomates y la cebolla en dados y los añadimos al bol de los garbanzos.
  3. Añadimos el maíz.
  4. En un bote de cristal hacemos una vinagreta. La proporción habitual es tres medidas de aceite por cada una de vinagre. Para esta ensalada, podemos poner dos dedos de aceite en el bote, una tercera parte de vinagre, 1 cucharadita de mostaza, 1 cucharadita de hierbas provenzales y una pizca de sal. Cerramos el bote bien y agitamos enérgicamente hasta que se haya emulsionado la mezcla. Probamos y rectificamos con algún ingrediente según nuestro gusto.

Consejos:

– Como en todas las ensaladas, más que una receta, esto es una sugerencia. Podéis añadir otros ingredientes o condimentos que tengáis por la nevera.

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September 23, 2016 · 2 min · Palstelera

Hamburguesa con ajo negro

Una receta muy sencilla donde la originalidad se la lleva un único ingrediente: el ajo negro. El ajo negro no es más que un ajo normal que ha sido sometido a un proceso específico de lenta fermentación, el cual transforma su aspecto y textura y ensalza sus propiedades nutritivas. Para esta hamburguesa lo utilizaremos tanto para condimentar la carne picada como para la salsa de acompañamiento. Su sabor es un tanto particular, ¿te animas a probarlo?

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¿Qué necesitamos?

  • 300 g de carne de ternera picada
  • 2 panes de hamburguesa
  • Canónigos
  • 1 cabeza de ajo negro
  • 125 ml de nata
  • Sal y pimienta
  • Mantequilla (opcional, para tostar los panes)

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. Machacamos dos dientes de ajo negro y los mezclamos con la carne picada. Salpimentamos al gusto.
  2. Dividimos la carne en dos y formamos las hamburguesas que dejamos reposar unos 30 minutos aproximadamente.
  3. Mientras tanto, vamos preparando la salsa de ajo negro. Para ello ponemos en un cazo la nata con 5 o 6 dientes de ajo negro pelados. Dejamos cocer 8 minutos aproximadamente, removiendo de vez en cuando.
  4. Podemos triturar la salsa con una batidora para que quede completamente homogénea  y suave o simplemente con ayuda de un tenedor o unas varillas podemos remover bien y de forma enérgica. Los ajos negros son muy blanditos y tras la cocción no nos costará deshacerlos. Echamos sal al gusto.
  5. Cocinamos las hamburguesas en una sartén según nuestro gusto.
  6. Tostamos los panes en una sartén con un poco de mantequilla y montamos la hamburguesa con una capa de canónigos, la carne y salsa de ajo negro.

Consejos:

– Podéis hacer unas patatas fritas de acompañamiento que siempre le van muy bien a cualquier hamburguesa.

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September 8, 2016 · 2 min · Palstelera

Bundt cake de cacao puro

Para empezar bien el fin de semana, las vacaciones, celebrar las fiestas madrileñas de la Paloma… cualquier excusa es buena para hacer este maravilloso y esponjoso bizcocho de cacao. Esta receta la saqué del blog de Alma Obregón y solo hice unas ligeras variaciones (Cesmm siempre me dice que soy incapaz de seguir una receta al pie de la letra… ¿Será verdad?). Al hacerse con cacao puro en vez de con chocolate me parece menos pesado y el sirope de encima resulta perfecto para los amantes del chocolate amargo y no empalagoso. Bundt cake son los bizcochos en forma de anillo con un agujero en medio. Aunque técnicamente solo son los de la marca Nordic Ware® se suelen llamar así a todos los que tienen esta forma. Si queréis conocer más sobre su historia e incluso cuándo se celebra su día internacional, podéis leerlo aquí.

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¿Qué necesitamos?

  • 125 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • 250 ml de leche
  • 360 g de azúcar blanco
  • 60 g de cacao puro sin azúcar (yo uso de la marca Valor)
  • 260 g de harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • 1 pizca de sal

Para el sirope:

  • 40 g de cacao puro sin azúcar
  • 3 cucharadas de azúcar blanco
  • 1 cucharada de maicena
  • 3 cucharadas de sirope de maíz
  • 120 ml de leche

 

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
  2. Derretimos la mantequilla en el microondas y una vez derretida completamente, añadimos los huevos y la leche y mezclamos bien. Es preferible que la leche esté a temperatura ambiente para que la mantequilla no se solidifique formando grumitos (si sucede, tampoco es grave, seguirá estando igual de delicioso).
  3. En otro bol mezclamos bien todos los ingredientes secos (harina tamizada, azúcar, bicarbonato, levadura y sal).
  4. A continuación añadimos la mezcla líquida a la seca y removemos bien con unas varillas hasta que tengamos una mezcla homogénea y sin grumos. No es necesario utilizar una batidora, con las varillas de mano queda perfecto.
  5. Vertemos la mezcla en el molde previamente engrasado (con un spray desmoldante o con mantequilla/margarina/aceite de girasol) y horneamos a 180ºC durante 45-50 minutos. Sabremos que está cocinado cuando al pinchar con una aguja de cocina, esta salga limpia.
  6. Lo dejamos reposar durante 20 minutos mínimo dentro del molde mientras preparamos el sirope.
  7. Para el sirope, mezclamos todos los ingredientes secos en un cazo pequeño y después añadimos el resto.
  8. Lo calentamos a fuego bajo y removemos constantemente hasta que vaya espesando y adquiera la consistencia deseada.
  9. Pasado el tiempo de reposo, desmoldamos el bizcocho y vertemos el sirope por encima. ¡A disfrutar!

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Consejos:

– El sirope de maíz lo podéis encontrar fácilmente en las tiendas de repostería creativa que hay cada vez por más sitios. Uno de los más típicos es el de la marca Karo y es el que yo usé para esta receta.

– Por tentador que sea hincarle el diente nada más sacarlo del horno, es muy importante dejarlo reposar. De lo contrario, se os romperá el bizcocho. Así que, paciencia…

– El sirope que hemos hecho es mejor verterlo caliente para que escurra bien por las paredes del bizcocho ya que solidifica muy rápido (nunca se quedará duro del todo pero sí como una especie de crema gomosa).

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August 12, 2016 · 3 min · Palstelera

Ensalada de espinacas, feta y semillas de amapola

Las chicharras cantando, coger el coche a 46°C, sudar como un pollo y no abrir más ventanas por la noche porque tu casa no las tiene son claros síntomas de que el verano ha llegado y con mucha fuerza. Así que, ante estos calores, vamos a contraatacar con comidas fresquitas para resistir a la época estival. Inaugurando la temporada de ensaladas, hoy os traemos una ensalada de espinacas. Se trata de una receta tan sencilla que no podría ni denominarse receta, simplemente sugerencia de combinación de ingredientes para que os sirvan de inspiración en vuestras próximas ensaladas.

 

¿Qué necesitamos?

  • 1 bol de espinacas frescas y lavadas
  • 1/2 cebolla morada
  • 1 tomate
  • 1/2 pepino
  • 4 tomates secos
  • Semillas de amapola
  • Queso tipo feta
  • Aceite
  • Vinagre
  • Sal

 

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. Cortamos el pepino en rodajas, la cebolla en juliana, los tomates en cuadraditos y lo ponemos sobre las hojas de espinacas frescas (si son muy grandes, las cortamos con las manos), añadimos queso feta al gusto desmenuzado con las manos.
  2. Por último, añadimos semillas de amapola y aliñamos al gusto.

 

Consejos:

– Se puede preparar una vinagreta mezclando 1 parte de vinagre con 3 de aceite y un poquito de sal. Se mete en un bote que cierre bien, agitamos con energía para emulsionarlo y listo para aliñar. A las vinagretas se le puede añadir cualquier especia, hierba, mostaza o lo que se os ocurra.

– Cuidado con los tomates secos porque tienen tanto sabor que a veces podemos prescindir de la sal.

July 28, 2016 · 2 min · Palstelera

Kebab de pollo y cordero

Todo el mundo que visita Turquía dice que el kebab de allí no tiene nada que ver con los que comemos en España así que, llegados a este punto, no sé exactamente cómo llamar a esto. En cualquier caso lo que os puedo asegurar es que está delicioso y su elaboración no podía ser más sencilla. La receta en este caso la descubrimos gracias al canal de Youtube Recetas de Cocina por el que siempre merece darse una vueltecita. Animaos a preparar estos kebab y nos contáis qué tal la experiencia.

¿Qué necesitamos?

  • 400 gr de chuletas de pierna de cordero
  • 400 g de contramuslos de pollo
  • 4 cucharaditas de ajo en polvo
  • 4 cucharadas de Ras el hanout (mezcla de especias originaria del Magreb)
  • Sal y pimienta
  • Lechuga (en trozos o en juliana)
  • Tomate en rodajas
  • Cebolla en rodajas o juliana fina
  • Panes de pita

 

Para la salsa de yogur:

  • 2 yogures griegos
  • 2 cucharadas de mayonesa
  • zumo de 1/2 limón
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • 3 cucharaditas de azúcar
  • 1 pizca de comino
  • Sal, pimienta y perejil fresco

 

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. Cortamos las chuletas de cordero y el pollo en trocitos del tamaño de un bocado.
  2. En un bol ponemos 6 cucharadas de aceite de oliva y 2 cucharadas de Ras el Hanout y mezclamos bien. Añadimos el pollo cortado, lo salpimentamos y espolvoreamos dos cucharaditas de ajo en polvo.
  3. Mezclamos bien para que toda la carne quede bien impregnada y dejamos marinar al menos 1 hora en la nevera (cuanto más tiempo lo dejemos más sabor cogerá la carne).
  4. Repetimos los pasos 2 y 3 con la carne troceada de cordero.
  5. Aprovechando el tiempo de reposo de la carne vamos a preparar la salsa de yogur. Para ello, mezclamos el yogur con la mayonesa. Después añadimos el ajo previamente machacado, el azúcar, el comino, la sal, la pimienta y, por último, el limón y el perejil fresco picado. Mezclamos todo muy bien (no es necesaria la batidora) y reservamos en la nevera hasta que la utilicemos.
  6. Después de haber dejado el tiempo suficiente para marinar la carne, tenemos dos opciones: bien cocinarla en el horno o bien en la sartén o plancha.
    a) Para la primera opción, ponemos papel de horno sobre la bandeja del horno y extendemos los trozos de carne separados. Los horneamos a 200º hasta que los veamos dorados. Al sacar la carne de la bandeja, retiramos el exceso de aceite.
    b) Si preferimos podemos saltearlos en una sartén o hacerlos a la plancha. No es necesario añadir aceite ya que con el marinado tiene suficiente. Esta opción es más rápida ya que no requiere precalentado del horno y la cocción es más rápida.
  7. Ya solo nos queda montar nuestros kebabs. En un pan de pita alternamos carne, lechuga, tomate, cebolla y salsa de yogur al gusto.

Consejos:

– La salsa de yogur podéis rectificarla al gusto pero es preferible quedarnos cortos que excedernos en el uso de algún ingrediente, especialmente con el ajo y la sal que tienen difícil arreglo. Os recomiendo que lo echéis poco a poco y lo vayáis probando.

– Es preferible que hagáis las carnes por separado para que la gente pueda elegir si quiere su kebab solo de un tipo de carne o mixto. Además la carne de cordero suele tener un sabor bastante fuerte comparado con el pollo, que puede no gustar a todo el mundo.

– Las cantidades de la carne son orientativas. Las podéis adaptar según el número de kebabs que queráis preparar.

 
June 11, 2015 · 3 min · Palstelera

Petit suisse de fresa

Para muchos es seguramente un recuerdo de infancia y apuesto que, de vez en cuando, tenéis la tentación de volver a comprarlos y comeros dos sin que vuestra madre os regañe. Pues bien, si os digo que los podéis hacer en casa y que el tamaño depende de vosotros, creo que ya estáis tardando en ir a comprar unos buenos fresones.

¿Qué necesitamos?

  • 500 g de fresas
  • 250 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 100 g de nata de montar
  • 150 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de cuajada en polvo

 

 ¿Cómo lo hacemos?

  1. En primer lugar, lavamos las fresas y les quitamos el rabito. Las trituramos bien con la batidora hasta obtener un puré de fresas.
  2. En un vasito ponemos un poco del puré de fresas y disolvemos la cuajada. Reservamos.
  3. Ponemos el resto del puré de fresas en un cazo y lo calentamos hasta que hierva.
  4. Lo retiramos del fuego, añadimos la parte del puré donde habíamos disuelto la cuajada y lo removemos bien.
  5. Lo ponemos de nuevo al fuego, unos dos minutos sin dejar de remover. (CUIDADO en este paso ya que si ponéis muy fuerte el fuego  puede salpicaros el puré de fresas y quemaros. Os aseguro que el maldito es peor que el agua porque, al ser más denso, se te pega con ganas).
  6. Dejamos templar el puré un poquito y añadimos el resto de ingredientes (azúcar, queso y nata).
  7. Batimos todo bien con la batidora y vemos que ya habrá adquirido un bonito color de petit suisse.
  8. Solo nos queda verterlo en los vasitos que queramos servirlo y lo dejamos en la nevera toda la noche.

Consejos:

– Nosotros utilizamos vasos de chupito, quedan muy bien y es una medida perfecta ya que tenemos que admitir que se trata de un postre consistente (ahora entiendo porque las madres no nos dejaban comer muchos…:-P). También podéis usar los vasos de cristal de yogures o cualquier vasito que tengáis.

– No puedo deciros a ciencia cierta cuánto tiempo nos pueden durar en la nevera pero con los ingredientes que lleva calculo que una semana aguantan sin problema.

 
June 4, 2015 · 2 min · Palstelera

Muffins de plátano

Hoy os traemos una receta de muffins. Los muffins son una especie de magdalenas pero, a diferencia de estas, suelen llevar mantequilla en lugar de aceite y la mezcla que hacemos no es tan fina (bastará con mezclar los ingredientes sin tener que batirlos). Además, los muffins se caracterizan porque pueden ser tanto dulces como salados y admiten una gran variedad de ’trozos’ en su interior (pepitas de chocolate, fruta deshidratada, frutos secos, etc.). No debemos confundirlos con los famosos* cupcakes* que tan de moda están ahora y que siempre son dulces y van decorados con crema de mantequilla u otro tipo de glaseado.

 

¿Qué necesitamos?

  • 230 g de harina

  • 150 g de azúcar

  • 1 cucharadita de levadura Royal

  • 1/4 cucharadita de bicarbonato

  • 1/4 cucharadita de sal

  • 1 cucharadita de canela (opcional)

  • 2 huevos

  • 110 g de mantequilla (temperatura ambiente)

  • 3 plátanos maduros

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)

 

¿Cómo lo hacemos?

  • Precalentamos el horno a 180ºC.

  • Mezclamos en un bol todos los ingredientes secos (harina, azúcar, levadura, bicarbonato, sal y canela).

  • En otro bol ponemos los plátanos y los machacamos con ayuda de un tenedor hasta obtener un puré. Añadimos los huevos ligeramente batidos, la mantequilla blanda y la vainilla. Mezclamos todo bien.

  • Incorporamos la mezcla de plátanos al bol donde teníamos los ingredientes secos. Con ayuda de una espátula, mezclamos bien hasta que se integren los ingredientes, pero no debemos batirlo en exceso. La masa será un poco espesa e irregular.

  • Repartimos la masa en moldes para magdalenas llenando solo las 3/4 partes aproximadamente de cada uno ya que luego crecerán. Horneamos unos 20-25 minutos o hasta que pinchemos con una aguja de cocina y salga completamente limpia.

 

Consejos:

  • Podéis añadir nueces o pepitas de chocolate a esta receta incorporándolas a los ingredientes secos.

  • Los plátanos, cuanto más maduros mejor. Incluso podéis usar esos que ya se han puesto feos y un poco marrones.

  • Aunque utilicéis moldes de papel, os recomiendo que los coloquéis en una bandeja de metal especial para magdalenas. Si no, los moldes de papel pueden no aguantar el peso y se os desparramaría la mezcla.

    [English version] BANANA MUFFINSIngredients:-*

  • 230 g all-purpose flour

  • 150 g granulated sugar

  • 1 teaspoon baking powder

  • 1/4 teaspoon baking soda

  • 1/4 teaspoon salt

  • 1 teaspoon cinnamon (optional)

  • 2 eggs

  • 110 g butter (soften)

  • 3 ripe bananas

  • 1 teaspoon vanilla extract (optional)

  • Preheat oven to 180ºC.

  • Combine all dry ingredients in a large bowl (flour, sugar, baking powder, baking soda, salt and cinnamon).

  • In a different bowl, mash the bananas with a fork. Add lightly beaten eggs, soften butter and vanilla. Mix well.

  • With a rubber spatula or wooden spoon, lightly fold he wet ingredients (banana mixture) into the dry ingredients just until combined and the batter is thick and chunky. The important thing is not to over mix the batter. You do not want it smooth.

  •  Bake about 20 -25 minutes or until a toothpick inserted in the center comes out clean.

* *

Tips:

- You can add nuts or chocolate chips when combining the dry ingredients. - The riper bananas the better. You can use even those ones that have turned brown. - When using paper liners, use a muffin pan too. Otherwise paper liners might not be strong enough to hold the butter and the muffin shape will be ruined.

October 2, 2014 · 3 min · Palstelera

Hamburguesa crispy chicken

Increíble pero cierto: ¡hemos vuelto! Después de meses (literalmente hablando) con nuestro blog en una especie de hibernación, volvemos a la carga y esperamos que esta vez las fuerzas no nos flaqueen tan rápido.  Volvemos con esa receta que lleva ocupando la cabecera del blog tantos días y que sabemos que más de uno estáis deseando hacer: la Crispy Chicken. Para los amantes (o al menos, conocedores) de los restaurantes de comida rápida, la Crispy Chicken es un básico del Burger King, una hamburguesa de pollo con un toque picante. Sin embargo os revelamos la versión mejorada. Es decir, la que hacemos con un filete de pollo de verdad y no con un sospechoso conglomerado que finge serlo.

 

¿Qué necesitamos?

  • 4 cucharadas de harina

  • 1 cucharada de cebolla en polvo

  • 1 cucharada de ajo en polvo

  • 1/2 cucharada de pimentón

  • Sal

  • Pimienta negra

  • **2 huevos

  • Copos de maíz (cereales tipo cornflakes)

  • 1 chorrito de vino blanco

  • 2 filetes de pechuga de pollo (no muy finos)

  • 2 panes de hamburguesa

  • 2 rodajas de tomate

  • 2 hojas de lechuga

  • Mayonesa

 

¿Cómo lo hacemos?

  • En primer lugar, vamos a preparar el rebozado del pollo. Para ello, mezclamos la harina con la cebolla y el ajo en polvo, el pimentón, sal y pimienta.

  • En otro bol, batimos los huevos con un chorrito de vino blanco.

  • En un tercer bol, pondremos los cereales y con la mano los trituraremos. Podemos ir cogiendo puñados y estrujándolos poco a poco. No queremos que queden trozos demasiado pequeños, así que no nos llevará apenas tiempo.

  • Cogemos nuestros filetes de pollo y los rebozamos en el mismo orden en el que hemos preparado los tres boles: harina, huevo y cereales. Los dejamos reposar mientras se calienta el aceite en una sartén (o freidora).

  • Freímos los filetes rebozados hasta que estén dorados y los sacamos sobre un plato con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.

  • Ahora sólo nos queda montar nuestra ‘hamburguesa’. Untamos un poquito de mayonesa en cada una de las mitades del pan de hamburguesa, ponemos un filete, una rodaja de tomate y una hoja de lechuga. Y listo para comer.

Consejos:

  • En vez de cebolla en polvo, nosotros hemos utilizado sopa de cebolla en sobre. Un ingrediente muy curioso que utilizaremos en otras recetas como el POLLO A LA COCA-COLA.

  • Los filetes tienen que ser un poco gruesos para que estén jugosos pero hay que tener cuidado a la hora de freírlos para encontrar el punto perfecto: dorado por fuera y bien hecho por dentro. Os aconsejamos poner el fuego fuerte al principio y bajarlo un poquito después para asegurarnos de que quedan bien cocinados.

September 3, 2014 · 3 min · Palstelera