De vuelta por España

Nunca antes había estado 1 año entero fuera de España. Ya he vivido otros años fuera de mi país, pero hasta ahora siempre hice visitas cada poco tiempo a veces con alguna excusa y otras veces solo porque si, como si hiciera falta una para visitar el país natal no? El problema es que esta vez el país es bastante más lejano que Italia o que Irlanda, por eso que había que medir mucho más las visitas.

Desde que he venido me tomé hasta el día de ayer de descanso total y no hice absolutamente nada que fuera una obligación. Me dediqué a disfrutar de la familia y ponerme al día con los amigos. Aún así tengo todavía cientos de amigos por ver y cientos de horas que pasar con la familia. Pero ya por desgracia me ha tocado ponerme a hacer algo del deber. Hoy he comenzado con uno de los proyectos en los que estoy trabajando que es una tienda online y no se ha avanzado tan poco teniendo en cuenta que curre desde la cama 😛

No quiero enrollarme excesivamente, pero solamente decir que he encontrado Madrid más o menos igual que lo deje. Alguna diferencia pequeña y alguna sustancial, pero en esencia todo es lo mismo. Lo que si noto es un pesimismo general con el tema de la crisis. En cuanto a adaptarme lo hice prácticamente desde que pisé España. En mi imaginación suponía un periodo de adaptación increíble, pero la verdad es que es como si nunca me hubiera ido. Aunque también es verdad que de momento todavía no me he metido en multitudes, de momento he tenido España en pequeñas dosis.

De cualquier modo algunas cosas que se quedan interiorizadas tras un año de repetirlas a veces salen a flote. Alguna vez que se me escapa algo en japonés aunque de momento nadie pareció darse cuenta de ello, solo yo sorprendido. Y una de las cosas más graciosas que me ha pasado, al segundo día de estar por España salía para casa de mi abuela a preparar las mesas para la cena de Navidad. Cuando ya estaba con el abrigo y todo cogiendo la llaves mi madre me preguntó, ¿Vas a ir descalzo? Y yo? eein? Y es que ciertamente me iba descalzo a la calle. Ocurre que estoy acostumbrado a tener las zapatillas en la entrada y ponermelas al salir. Y es que hasta ahora las cosas que más me estan sorprendiendo son las relacionadas con el calzado. Y es que al ir a entrar a casa de mis padres por primera vez y tras haber pisado el suelo en la calle algo húmedo me dio bastante rechazo entrar en la casa con las zapatillas. Y es que como ya sabéis en Japón no se pisa con las zapatillas dentro.

En fin… que cosas! Mañana será un día interesante, trabajar con unos amigos en sus oficinas en el centro y ver la casa nueva de mi hermana, que se independizó en mi ausencia 🙂 No suena nada mal no? 😛

Fotografía | de R. Duran en flickr