La vida como carrera de fondo, no como sprint

Con las reflexiones que me marco a veces por aquí habrá quien se piense que me creo el más listo del mundo, ni mucho menos, son solo reflexiones que me salen mejor si las escrito que si solo las medito. Además tiene la ventaja añadida de que puedo comentarlas con vosotros y así enriquecer mi punto de vista. Pero es importante no olvidarse de que son opiniones y puntos de vista, cosas que me ha enseñado la vida o que yo he creído entender que me enseñaba la vida. Y si algo me ha enseñado la vida es que SIEMPRE se puede estar equivocado y no reconocerlo es de necios.

En este caso lo que me carcome la cabeza desde hace un tiempo son los objetivos a largo plazo, el vivir la vida para un inmediato futuro. Cuando era más joven vivía la vida en un poco un inmediato «carpe diem» con espectativas de futuro, pero sin pensar que el futuro era tan largo (siempre que todo vaya bien claro 😉 ) Cuando coges un trabajo lo ves en vistas a cuanto ganarás ese año y que podrás hacer y demás. Este tipo de pensamientos son importantes, claro. Pero creo que igual de importante es pensar como afectarán tus decisiones a largo plazo, es decir dentro de 10 años y cosas así. Esta claro que es impredecible y que vete a saber, pero al menos creo importante el ejercicio de reflexión.

Últimamente me estoy sometiendo a una prueba que esta resultando especialmente dura para mi. El continuar mi vida como estudiante. La vida de estudiante es muy buena, tienes tiempo libre depende de cuando, si estudias lo que te gusta es una gozada y estas rodeado de gente con esa misma pasión que tu. El problema principal es que eres pobre como una rata y eso hace que no puedas desarrollar otros aspectos de tu vida que te gustaría hacer. Yo cuando pensé en venir a vivir aquí conté con una cantidad de dinero con la que poder vivir holgadamente durante mi vida de estudiante, no quería tener sorpresas durante mi etapa de estudiante, quería poder dedicarme al japonés en exclusiva. No obstante hubo una sorpresa, y vaya sorpresa! El yen pegó un subidón increible y el euro un bajón de tres pares de tamagos. Vi como desde que empecé a echar las cuentas para venirme a ahora todo se volvió un 50% más caro. Con el cambio actual un piso de antes 600 euros al mes ahora cuesta 900 y un curso anual de 6000 cuesta 9000. Lo mismo con todo, la comida, los libros, el transporte…

Esto hace que tengas que apretarte el cinturón, en general creo que soy una persona que vive austeramente, cuando salgo no soy derrochador y salvo mis gastos puntuales en tecnología y algún viaje que es lo que más me gusta no tengo grandes gastos. Esta vez sin embargo tocó apretarse un poco más el cinturón que de costumbre, no es que me falte de nada, no paso hambre madre y padre non sus preocupéis 😉 Pero se acabaron muchas cosas que ya eran normales. Adios al salir a tomar cervecitas, adios al cine, adios a los viajes, en general todo ocio que implique gastar dinero ha sido suprimido. Solo queda salidas de fin de semana con mis amigos y alguna escapadita con mi novia, sin estas cosas creo que a veces Tokyo podría convertirse en demasiado agobiante.

Con todo esto quiero llegar a que en esta situación lo que se te pasa por la cabeza es que ya basta de vivir así que soy un tio con experiencia en el mundo de la informática y que no debería de tener problemas para encontrar un trabajo que me permita llegar a final de mes, pagar mi casa, mis salidas, mis cenitas, mi cine y algún viaje. La tentación esta ahí y es fuerte, sobre todo cuando te dicen que tus amigos que se ha quedado un puesto que encaja con tu perfil libre que porque no aplicas y cuando te dicen el sueldo se te ponen los ojos con los símbolos del dolar, como al Tio Gilito. Tras mucho pensarlo mi lugar ahora mismo es ser estudiante, es no tener un duro y es darle caña al japonés. Vine aquí con la idea de hacerme un hueco en este país y para ello mi primera paso era aprender el idioma, estudiarlo durante un año y 3 meses al menos, quería continuar pero eso ya lo veo más complicado por las circunstancias. Pero hasta Diciembre será lo que haga, eso si en Enero seré un ser con un único objetivo, currar!

Igual que con esto pasa con muchas otras cosas, creo que muchas veces solo pensamos las cosas a corto plazo o solo en función del dinero o del bienestar inmediato, creo que es importante preparar el camino de nuestra vida y bien merece pasarse un añito allanándolo si luego nos vamos a pasar 50 recorriendolo y ya me callo 🙂