Las cogorzas de los japoneses

Se que os debo un post desde hace mucho tiempo, pero es que últimamente no doy abasto y el tiempo libre que tengo intento pasarlo por ahí y no con el ordenador, pero bueno no me gusta dejar olvidado esto. Lo primero muchísimas gracias a los que me estáis pfreciendo ayuda con los logos, al final lo difícil será elegir uno y es que todos los que me mandáis molan muchísimo. También deciros que un proyecto profesional con el que estoy ya ve la luz al final del tunel y todo parece indicar que esta semana (más tarde que temprano) estará acabado y tendré más tiempo libre Yeaaah!

Dicho esto, vamos al tema: «los borrachos japoneses». Para ilustrarlo lo mejor es que veáis el vídeo que encabeza este post, se trata de un hombre en claro estado de embriaguez aguda. Siempre se ha dicho y se ha creído que los japoneses toleran muy mal el alcohol y que por tanto beben muy poco, porque cuando lo hacen les sienta fatal. Esto es una generalización que lleva algo de verdad, pero es mejor que lo veamos por partes.

Si bien es cierto que algunos japoneses no toleran bien el alcohol, esto es porque no tienen no se que enzima y no lo procesan bien, que se yo, el caso es que con una copita están cogorzas (véase Hiroko), más bien parece que fueran alergicos al alcohol. Otros lo toleran mejor o peor, depende de su cuerpo, metábolismo y supongo que mil historias más. El caso es que lo soporten o no aqui hay una gran cultura de beber. Pero de una forma totalmente distinta a la española.

Por ejemplo no es normal tomar alcohol hasta salir del trabajo. Y con esto me refiero a que no es normal tomarse una copita de vino con la comida ni una cerveza y estás cosas, esta visto un poco mal. Eso si después de trabajar esto es la ciudad sin ley… los trabajadores se van juntos a celebrar largas jornadas de trabajo acompañados por su jefe y además no podrán irse hasta que éste último lo haga. Eso sí, al día siguiente el jefe aparecerá cuando le de la gana, pero los curritos tendrán que estar a sus horas como un clavo. Otra norma del alcohol es que lo que sucede bajo los efectos de este queda ahí. Es decir tras una pelotera de impresión con la gente de la empresa al día siguiente en la oficina nadie hablará de las barabaridades acontecidas y finjirán ser los mismos encorbatados serios que eran ayer antes de beberse mil cervezas y 2mil sakes.

Esto es de nuevo una generalización, pero al ser más completa, es un poco más acertada que la anterior. A todo esto se une el poder que tienen los japos para dormirse donde sea y como sea.Lo que produce que tras enchuzarse enormemente muchos se duerman en la calle, en posiciones raras o incluso dentro de bares. Pero bueno esto es un tema que requiere su propio post. De momento por hoy suficiente. A ver si mañana saco un rato y os regalo la entrada cultural que os llevo prometiendo una semana 🙂 De momento yo me voy a la cama a la voz de YA!