Momentos

Hay momentos en los que no sabes porque, que fue lo que disparó la sensación, pero es obvio que algo paso porque el sentimiento que envuelve el momento es común a todos. Ayer hubo un momento, fue muy emotivo y la verdad es que triste a la vez. Aquí en Tokyo tenemos un grupo de amigos de los que ya os he hablado, nos gusta mucho salir de juerga a todos, pero la cosa no se queda solo ahí. Son esos amigos a los que primero llamas cuando te pasa algo, con los que compartes tu vida en definitiva. Además estos últimos meses han sido más intensos si cabe por el hecho del terremoto, las réplicas y demás.

Desde hace unos meses teníamos además un runrun de fondo. Alain tenía que tomar una decisión importante y todo parecía indicar que si no quería quedarse sin trabajo tendría que marcharse lejos de Tokyo. Tras muchas dudas, interventions y demás finalmente la cosa parece que se termino aclarando y si, se iba para Okinawa a trabajar. Parece que de forma temporal, con ganas de volver y demás. Todos lo aceptamos como nos llego, tras varios meses nos mentalizamos con que era una posibilidad real, no nos pillo de nuevas. Le felicitamos porque era algo positivo en su vida.

Mañana el se va una temporada de vacaciones a España y a la vuelta marchará para Okinawa, Sara venía de ayudar como voluntaria durante algo más de una semana en las labores de reconstrucción del Norte, comenzábamos dos días festivos… era un buen día para quedar. Todo comenzó como siempre, cenita, cada uno aportó su grano de arena y luego a deleitarnos con los distintos espituosos que había. Nada era distinto, era una juerga como las de siempre. Pero algo pasó, no sabría decir que, pero durante 2 o 3 minutos pasó algo.

El spotify de mi iphone que estaba en shuffle de la lista de varias de mis canciones preferidas de pronto nos quiso poner a los Killers, más concretamente la canción de Human. En ese momento alguien hizo la coña de decir que ibamos a hacer una intervention a Alain que no se podía ir (referencia a How I met your mother), la canción seguía sonando y a mi me entró una profunda nostalgia, ya echaba de menos a Alain y aún no se había ido. Alguien hizo una coña sobre mi y yo sonreí levantando la vista, me encontré a todos callados, Human sonando de fondo y Antonio abrazando a Alain, no le veía la cara pero tenía claro que alguna lagrima caía por su mejilla, Sara lo hacía de una forma más evidente.

Me pidieron que pasase la canción, lo cual hice de muy buen gusto y la fiesta continuó. Fue un momento, 2 minutos no más… pero creo que al margen de la fiesta de despedida que tenemos con Alain en mes y medio esta fue la despedida que le hicimos a Alain, la forma de decirle que en Tokyo deja un hueco grande.

Por cierto, la lista de spotify de la que os hablo.