2012

Este año ha sido considerado por muchos como annus horribilis. La situación económica no es ni mucho menos la mejor y me llena de tristeza ver la situación a la que se ha llegado en mi país en España, donde veo una imposible solución a corto plazo y complicada a medio. De cualquier forma quiero hablados de mi 2012. Deje un 2011 que fue probablemente si no el peor, si el año más duro de mi vida. Conseguir una vida autosuficiente en Japón no fue un camino de rosas. En el 2011 vi como mi vida se tambaleaba y daba palos de ciego. Normalmente siempre he sido una persona estructurada que ha tenido claro cuales eran sus próximos pasos a seguir, el no tener ni idea de que sería de mi, me creaba mucha ansiedad.

El 2012 era el año de poner toda la carne en el asador. Si la cosa no iba para adelante estaba claro que para otro lado tendría que ir, aunque no tenia nada claro hacia donde. Pero por suerte tiró hacia adelante, encontré un trabajo en Tokyo. Pase unos meses muy intensos conteniendo mi alegría hasta saber si se resolvía la cuestión de mi visado, pero tras aguantar las respiración durante 4 largos meses termine recibiendo una respuesta positiva en forma de 3 años de visado de ingeniero. Pocas veces en mi vida he tenido una felicidad tan plena, os prometo que casi abrazo a la operadora que me entrego mi tarjeta, si no lo hice fue porque salí de ahí corriendo temiendo que alguien se diera cuenta a tiempo del error cometido.

Mi trabajo inicialmente fue en un cliente y era aburrido. Soporte a una oficina de 70 trabajadores todo con entornos de Microsoft y donde no pasaba nada. En el día a día lo mas emocionante que me pasaba era tener que reiniciar la contraseña de acceso de un usuario o arreglar el servidor de impresión. Sería el paraíso de un administrador de sistemas vago, pero a mi me estaba matando lentamente. Lo único positivo del trabajo era que la plantilla de la oficina estaba formada íntegramente por japoneses por lo que tenía que hablar en japonés si o si.

En principio iba ahí solo por 2 meses, pero se terminó extendiendo hasta los 5 meses y yo estaba que me subía por las paredes. Tras esto llegué a mi oficina real sin saber que sería muy bien de mi. Y hasta ahora aquí llevo unos 5 meses. En estos 5 meses he tenido proyectos interesantísimos, he trabajado con cosas con las que nunca había trabajado antes, trabajo con gente de todos los países y he trabajado en proyectos en Korea y en Estados Unidos. En la empresa se me valora mucho y eso lo valoro mucho, lo cierto es que estoy muy a gusto ahora mismo. No todo es bueno, esta empresa hace ciertas ñapas que me sacan de quicio y que no puedo comprender y mi sueldo esta lejos del resto del mercado. Pero con suerte esto es algo que espero que mejore pronto. De cualquier forma estoy mucho mejor que en 2011, de eso no hay duda. Pero mis objetivos para el 2013 son crecer laboralmente, crecer mucho.

En el terreno personal mi relación de pareja es excelente y soy extremadamente feliz en este aspecto, tan solo estamos deseando poder encontrar la oportunidad de mudarnos a una casa donde podamos estar más a gusto, algo que no sea una ratonera, me esta matando vivir en un sitio tan mínimo. Con los amigos las cosas aquí van de maravilla, estamos muy unidos y nos encanta hacer planes juntos. Planes en los que puedo participar ahora en mayor medida, ya que aunque estoy más ocupado que antes al menos tengo dinero para poder permitirme algunos de estos planes.

Siempre hay algo malo y es que por supuesto hecho de menos a mi familia y amigos en España. En el 2011 tuve que decir un definitivo adiós en la distancia a mi abuela Pilar y en el 2012 tuve que hacer lo mismo con mi abuela Matilde. Vivir fuera y especialmente tan lejos no es siempre algo fácil ya lo he comentado por aquí muchas veces. Pero aún y con todo sigo pensando que la decisión de venir aquí fue una de las mejores de mi vida y es que creo que puedo decir que en este 2012 he sido en términos generales: FELIZ 🙂 Y eso mismo os deseo a vosotros, sed felices.