Echo de menos España!

Cuando llegué aquí pensaba en lo mucho que iba a echar de menos muchas cosas y en el avión estaba entre nostálgico y tremendamente excitado. Al llegar a Japón pensé que no iba a echar nada de menos España y es que me encanta este país. De hecho hay muchas cosas que hecho de más en Japón de España. Quiero decir con esto que estoy contentísimo de no estar ahí. No hecho de menos a la gente maleducada, a los dependientes que parece que te hacen favores atendiéndote, la gente ruidosa y otras cosas… Al margen de echar de menos a familia, amigos y demás no había tenido especialmente morriña o nostalgia…

En la escuela nos avisaban que llegaría el momento en el que echaríamos de menos nuestro país, sobre todo los no asiáticos, aquí todo es muy distinto. En ese momento nos reíamos de que incluso habían hecho un gráfico de como sería nuestro estado de ánimo y demás, como un viaje de vuelta a nuestro país nos podía salvar de la nostalgia o cosas de este tipo. En ese momento todo eso nos parecía imposibles, estábamos embriagados de Japón.

Poco a poco el día a día de aquí se ha ido convirtiendo en la rutina. Una rutina mucho menos rutinaria a la que podrías estar acostumbrado, pero cada día más rutinaria… Cada vez te van quedando menos fuerzas para hacer cosas y ese papel que tuviste que ir a hacer gestiones aquella vez hace 4 meses que te pareció gracioso como lo hacían en Japón, cuando es la decimo tercera vez que tienes que hacer un trámite burocrático ya no te parece tan interesante el proceso y lo que quieres es acabar cuanto antes. Cuando te das cuenta que el japonés no va a entrar solo en tu cabeza por el hecho de vivir en Japón o de ir a muchas horas de clase… cuando te das cuenta de que los kanjis cuesta horrores meterlos en la cabeza y que no salgan de ahí… cuando el ramen número 50 desde que llegaste sigue sabiéndote bueno pero ya no es nada especial o cuando has comido más brotes de soja de los que pensabas fueras a comer en tu vida completa… en esos momentos eres vulnerable… y cualquier cosa puede hacerte flaquear…

Puede ser tu hermana diciendo en su facebook que esta haciendo la mudanza, los recuerdos vendrán rápidos a tu cabeza y sabrás que la próxima vez que vuelvas a tu casa, bueno la de tus padres, ahora más que nunca, la casa ya no será igual tu habitación ya no será tu habitación y ni siquiera la de tu hermana… en esos momentos te da pena no poder ir a echar una mano a tu hermana a meter los recuerdos en cajas y a llevar las cosas a otra fábrica de recuerdos.

Pero no es necesario que sea algo trascendentar lo que te haga flaquear, puede ser cualquier cosa, algo tan simple como un artículo en un blog de un amigo en el que habla de un bar de tapas, el bar juanito en concreto. En esos momentos piensas que vas a comer algo muy rico que te hubiera encantado comer en España cada día, que podrías salir y sentarte en una barra de sushi y ponerte hasta arriba de un sushi mucho más rico que en casi cualquier lugar de Madrid por unos 15 euros (por esa cantidad sales a reventar en un kaiten…), incluso te podrías acercar a probar el pez globo preparado delante de tus narices o deleitar un manjar prohibido como la ballena… pero tu lo que quieres es un plato de lentejas o un cocido, previo aperitivo de un buen plato de jamón recién cortado. No pido tanto ni siquiera… viajar en el espacio y el tiempo para tomarme un «mini» de calimocho fresquito con pipas cogidas de la barra en «El orgasmo de Miriam» mientrás la canción punki más cutre suena de fondo sería increíble.

De cualquier modo aquí estoy en Japón y no me quejo, soy inmensamente feliz no penséis lo contrario… Pero creo que va siendo hora de volverse a pasar por el Monte Azul en Aoyama rodearme de Españoles, olvidarnos por un par de horas que estamos en Japón, volver a ser ruidosos, sonreir sin ser formales y poder darnos palmas en la espalda sin recatos ni reverencias… Por suerte como ahora no puedo ir a España un trocito muy importante de España viene a mi y es que en un par de semanas mi familia al completo viene por aquí… no va a haber persona más contenta el día 26 en todo el aeropuerto de Narita 🙂

Pero todo esto cambió