Mata ne Vänner!

Hace ya nueve meses que comence la aventura de ir a clases de japonés en Japón. Recuerdo el primer día de clase donde todo el mundo eran unos extraños para mi. Poco a poco estos extraños fueron dejarlo de ser en mayor o menor medida y poco a poco algunos de estos ya no extraños se fueron marchando para sus relativos países para por desgracia irse convirtiendo día a día cada vez en un poco más extraños 🙁 pero desde luego nunca volverán a ser desconocidos. Una cosa que queda clara en casi todo el mundo que pasa por Japón es que se va del país diciendo las mismas palabras que Terminator: «Volveré». Es por eso que no hacemos sayonara parties (fiesta de «adios») si no matane parties (fiestas de «hasta luego»).

Estas últimas personas que se van son muy significativas y es que son las últimas que quedan desde que comencé el primer curso en esta escuela. Juntos hemos pasado 9 meses de estudio intensivo. Con ellos he vivido tardes de estudio intensivo, noches de juego locas en edificios dedicados por completo a las máquinas recreativas y demás, borracheras inmemorables, examenes desesperantes o comilonas interminables. Juntos hemos pasado de tener tifones a helarnos de frío y de helarnos de frío a morirnos de calor, hasta llegar a clase donde la koreana que ejerce un ferreo control sobre el aire acondicionado nos obligaba a pasar frío de nuevo.

Por todas estas cosas a todos nos dio mucha penita cuando hoy cuando la clase se termino y la profesora hizo entrega de los merecidos diplomas a cada uno de ellos. Al terminar la clase la profesora puede decir, «bien la clase ha terminado» y normalmente salimos escopetados fuera de clase con el cerebro saturado. Hoy nadie se levantó, todos nos quedamos sentados en nuestro sitio. Tercero ha sido un curso muy duro, el más duro hasta ahora parece que solo un adelanto de lo que se nos viene encima. Todos nos hemos esforzado mucho por mejorar cada día nuestro japonés esforzarnos por ser un poco más de acá que de allá. Esta clase sin dudas no esta tan unida como la clase de primero, hay más grupitos, somos más heterogeneos, vamos a nuestra bola, pero aún con todo hoy al terminar la clase no nos pudimos levantar. Quizá sea porque Carl y Victor se van, quizá porque en el curso que viene nos mezclaran a las dos clases que tenemos el mismo nivel y nos redividiran por lo que cambiaremos de compañeros… O quizá sea porque dejaremos de tener a nuestra querdísima Naito-sensei o a la agradable ayudante y estudiante de profesora Kobayashi-sensei. Quizá es porque abandonamos el nivel básico de japonés, los primeros pasos y nos adentramos en un japonés más adulto… O bueno, quizá sea un poco de todo, de cualquier forma de ahí nadie se atrevía a levantarse. Aún tras levantarnos aún nos hicimos los remolones y hasta pasado un buen rato no conseguimos irnos de la escuela, sabemos que la próxima vez que entremos después de la semana de vacaciones todo será distinto. Iremos al tablón en la tercera planta veremos cual es nuestra nueva aula y seguramente echemos un rápido vistazo a los nombres de nuestros nuevos compañeros y bueno… seguramente muchos nombres no nos suenen…



Con este post quiero despedir en concreto a Victor y a Carl, pero tambien a mis antiguos compañeros koreanos, italianos, alemanes… volveréis verdad?