Me marcho a Tokyo

Son cerca de las 8 de la mañana, no se puede decir que haya dormido esta noche, más bien cabeceado un poco en el sofa, los nervios, el miedo y sobre todo la ilusión no me lo permitían y hacían que a la media hora de dormirme me despertarse pensando qeu había pasado un montón de tiempo.

Antes de irme ha pasado una semana muy intensa, una semana en la que tenía que reunir papeles, hacer gestiones y despedir a gente. La despedida gorda fue el viernes con un montón de amigos, pero antes despedidas aisladas con gente que no podía venir a la fiesta.

Sobre la fiesta contaros que fue de maravilla, algo tranquilo, no muy alocado pero una gran oportunidad para ver a muchos amigos que me hubiera costado mucho tiempo ver uno a uno. A las 4 y media llegábamos a casa, mi hermana, su novio, mi amigo Mario y yo. Tras «cenar» un poco la gente desfilo a la cama y yo me quede echándole un vistazo a las cosas que me habían regalado.

Entre esas cosas había un cuaderno estilo moleskine pero hecho por mi padre, era una manolosky, un diseño mucho más mejorado 🙂 En ella cada persona que asistió a la fiesta me escribió unas palabras. Leyéndolas a las 5 de la mañana entre el silencio me di cuenta de que me iba, pero que me iba ya, que ya no era algo que se cuenta me voy a ir a Japón… no, me iba en un día y unas horas y detrás iba a dejar a amigos y familia tan fantásticos que eran capaces de hacerme una agenda tan genial donde podría leerlos y acordarme de ellos noche tras noche.


Despedida



Despedida
Despedida
Despedida
Despedida
Despedida
Despedida
Despedida

Sin saber si estaba alegre o triste y creyéndome sin sueño me fui a la cama, donde el cansacio hizo acto de presencia y entre en un profundo sueño. Fue sin lugar a dudas la noche en la que más abrazos di, si fueron 40 o 50 los visitantes 80 o 100 abrazos di y cada uno de ellos bien sentidos, no de esos que se dan por dan y unos golpecitos en la espalda, si no de los que sientes el cuerpo del otro y sientes que también tiene ganas de abrazarte.

Ayer fue la última despedida, algo sencillo en informal 3 grandísimos amigos de hace muchos años y mi hermana, con tanta cháchara se nos olvidó ver el partido de España y para nada me dio pena no verle aun con el festival de baloncesto que por lo visto hicieron. De nuevo por la noche con todo el mundo durmiendo yo me di cuenta que me iba en unas horas y eso no me permitía dormir.

Quedan los últimos detalles, meter cuatro cosas en la maleta y cerrarlo todo, darme un último bañito y llamar a mis padres. Porque no están por aquí, andan por Lisboa por temas de trabajo de mi padre. Eso hace que de más penita por no tenerles por aquí, pero también quizá lo haga todo más fácil, seguramente seria todo más dificil si la despedida son lágrimas en los ojos de tu madre en el aeropuerto 😉

De cualquier modo, vuelvo a pasar las navidades, así que no cunda el pánico! Dedico este post a Ikusuki, que con su ikublog me inspira y me ilusiona día a día, este post lo he hecho a su estilo con los sentimientos a flor de tecla (aunque también con mi sello propio 😉 )

Las fotos son de Sergio (Muttley), gracias tio!