Mis inicios en el mundo de Apple


Hoy por la mañana mientras desayunaba leía/veía esta entrada de vidas en red en la que mi amigo Julio cuenta sus experiencias de neófito en el mundo de mac. Me llamaron la atención varios comentarios en tono crítico en su blog hacia el por haberse «vendido». Entonces comence comentando porque creo que esas personas terminarán callandose la boca, para ello contaba mi experiencia en el mundo de Apple (Mac). El comentario se me fue de las manos, me quedó larguísimo y he decidido convertirlo en post, creo que es de interesante lectura, sobre todo para los que criticais sin parar a Apple, aunque seguro que tras leerme como no os podéis callar me criticaréis más aún 😉 Comenzamos:


Mi toshiba ladrillaco, perdonad pero no he encontrado nada mejor :S

Hace 5 años me iba a vivir a Italia y tenía mi fiel ordenador portátil, uno de los de la vieja escuela un toshiba satellite, grandote casi 4 kilos, con bateria de menos de dos horas, que salió muy bien de precio y dio su resultado, pero para andar yendo y viniendo de Italia, llevarlo a la universidad y demás me fallaba un poco. Así que me compré un ibook de 12 pulgadas y 5 horas de batería. Al contrario que mucha gente yo no lo compré por ser un mac, si no paradojicamente porque era el más barato! Si, era el más barato, no había en el mercado ninguno ordenador de 12 pulgadas, 2 kilos de peso y 5 horas de batería por menos de mil euros. Mi intención era instalar linux, pero finalmente dije, joder para que? Si aquí tengo lo mejor de dos mundos.


Mi primer mac, un ibook de 12 pulgadas (sí, es la misma foto que encabeza el post 😉 )

Ese año me acerque a la Xuventude Galiza, una party de informatica a la que acuden 1500 aficionados. Ese año eramos pocos maqueros, unos 10 entre los 1500 como mucho. La gente hacia fotos a mi ordenador, era raro ver un ordenador tan blanco. A esta party voy con mis compañeros del club de linux y bueno tuve que aguantar de todo, me pusieron verde, todo el día criticandome llegando a estar bastante hartito. Ahí es cuando aprendí a ignorar estas críticas, algo que cualquier maquero con dos dedos de frente aprende a hacerlo rápido.

Terminó mi año de estudios en Italia, volví a España y yo seguía tan contento como el primer día con mi ibook, aunque con cierto resquemor, apple había dejado el PPC y se pasaba a Intel. Con este cambio pasaron de los ibook a los macbook y bueno, al margen de las voces en contra del cambio de arquitectura, la verdad es que el nuevo macbook era bastante increible, mucho más potente por el mismo precio, se me reconcomia el cuerpo por dentro. Pero resistiendome aún volví a la Xuventude Galiza un año más. Este año vi como mis compañeros de nuevo fueron a la party, pero ese año sin decir mucho todos uno a uno fueron sacando sus ordenadores, pocos sobremesa ya casi todo portátiles y para mi sorpresa eran casi todos blancos!!! Eran macbooks! En el arranque esperaba ver un pingüino dando saltitos por ahí, pero no! todos arrancaron sus macos que manejaban increiblemente bien. Yo no dije nada, sonreí y callé, todo el mundo entendió mi sonrisa y mi silencio, nadie tuvo que decir nada.



Con Juanjo y Rocío rodeados de mac, el que esta sobre mi era mi nuevo macbook.

La historia no acaba aquí. Decidí que quería un macbook, así que vendí mi macmini y mi ibook y me hice con un macbook. Este fue el mac que menos me duró, a penas un año. Pero no porque se rompiera, si no porque por azares del destino me volvía trabajar al extanjero y mi portatil pasaría a ser mi ordenador de trabajo, para un mayor rendimiento decidí comprar un macbook pro, de los de verdad, no como los macbook de 13 de ahora, si no como los de 15 de ahora, la gama alta. Me gasté 2mil euros en mi ordenador, nunca ni siquiera desde la compra del primer pentium 100 de mi casa me había dejado tanto dinero en un ordenador. De nuevo tuve que escuchar críticas, que si era un pijo, que porque cambio, que solo para tener el plateado y fardar, etc, etc.

Me fui a Irlanda y trabajé todos los días con mi portátil, encendido quizá una media de 17-18 horas diarias, sin apenas algún descanso ocasional. Además normalmente no lo apagaba si no que lo dejaba suspendido. En el trabajo utilizaba muchas máquinas virtuales, al menos una con un linux abierta, muy comunmente un windows también y de vez en cuando lanzaba un segundo linux. Además de navegadores con decenas de pestañas y digo navegadores con s, porque eran varios. Todo esto a doble pantalla con la mayor dificultad de mover más pixeles. Esto lo podría haber hecho con otro ordenador? Probablemente, a costa de ventiladores a tope todo el día, el ordenador a temperaturas solares y el sistema bastante recargado. Y además seguro que hoy dos años y medio después no estaría escribiendo desde ese ordenador, pero hoy SI estoy escribiendo desde mi macbook pro.



Esta es la estructura que tenía mi escritorio, con la que tanta caña le di al MBP

Hace un par de años me hablaba uno de mis amigos que me criticó en su día por comprar un ibook, uno de los que luego se compró un macbook, uno de los que me criticó por la compra del macbook pro… pues me escribía diciendome que tenía un macbook pro. Y que tenía razón, que para usarlo en entorno profesional se notaba, que era otra gama, como quien conduce un BMW de gama alta, para hacer la vida día a día es muy cómodo, pero solo te lo permites si te sobra la pasta, pero si trabajas con ese bmw lo mismo esa comodidad, seguridad y demás que te ofrece es interesante tenerla en cuenta cuanto menos.

Y ya cerrando el ciclo y no enrrollandome más que vaya chapa y además llego tardísimo, decir que mis antiguos mac siguen usándose no os creais que murieron. Hace unos meses vinieron unos amigos de un amigo a Tokyo y me pidio mi amigo que quedase con ellos para tomar unas birras y darles unas cosas. Me sorprendió cuando me dijo que ellos eran los que me habían comprado el mac (lo vendí a través de mi amigo, yo no les conocí). Más me sorprendió ver que venían con ese ordenador al viaje, que era el ordenador que usaban de portátil ellos y que les seguía funcionando de maravilla (salvo el disco duro que tuvo que ser cambiado). Mi antiguo macbook tampoco fue deshechado es el ordenador que usa mi hermana desde entonces y sigue funcionandole sin queja ninguna, salvo de nuevo por el disco que tuvo que ser cambiado. Los discos todos sabemos que al ser un componente mecánico es un componente que se estropea típicamente, pero en muchos portátiles de otras marcas no les vemos morir sencillamente porque no conseguimos ver como pasan los dos años de edad porque los cambiamos, ya sea porque se rompió todo, porque se quedaron muy atrasados, o por lo que sea.