Nuestra planta de Goya

Si recordáis hace algún tiempo estuve hablando de la cortina verde. Que era una ingeniosa forma que los japoneses tenían de hacer descender unos grados la temperatura de sus casas a la vez que conseguían un bonito efecto estético. Nosotros en casa también decidimos llevar a cabo esta práctica. Práctica que además tiene una ventaja adicional y es que la planta que se usa para cubrir de verde las ventanas no solo tiene la propiedad de ser una gran trepadora y de crecer a una velocidad increíble si no que además produce un fruto que es comestible.

Dicho fruto es conocido por estas tierras como goya y por el país de la piel de toro como melón amargo. A mi me recuerda más a un pepino roguso y feote pero bastante divertido. Os enseñaré una foto de como es la planta que tenemos en la terraza:

Si, es realmente enorme y cubre toda la ventana. De hecho sigue creciendo hacia arriba y los lados por lo que debemos podarla periodicamente si no queremos vernos invadidos por ella. Es sorprendente que hace un par de meses esto no fueran más que dos plantitas en macetitas de estas pequeñas del tamaño de dos botes de yogur quizá…

Encabezando el post véis la foto de uno de los frutos de goya. La planta da muchísimos y aunque crecían notamos que llegados a cierto punto no crecían más. Así que pensamos que quizá teníamos demasiados. Por lo que empezamos a arrancar los pequeños y nos centramos en 5 que estában algo más grandotes.

Estos son todos los frutos pequeños que he arrancado hoy. Cada día arrancamos entre 5 y 10 nuevos. Esta vez fueron unos cuantos porque al fijarme más al hacer las fotos encontré más y es que salen por todos lados!

Bueno, pues esta técnica dio sus resultados los goya estos están creciendo que dan miedo! Mirad como están!



Y dentro de la planta así de verde y fresquitas se ven las cosas:

Y no olvidemos el objetivo inicial la sombrita fresquita desde la que escribo ahora mismo. Normalmente a estas horas tendría que estar con las cortinas cerradas y a casi oscuras debido a la solana que me estaría pegando. Pero no, ahora mismo estoy escribiendo a la sombra de una planta bañado por una luz verde. De verdad esto de la planta de goya ha sido una de las mejores ideas que hemos tenido 🙂

Así se ve la ventana desde dentro. Os recomiendo que si tenéis una ventana a la que de el sol directamente os planteéis esta solución 🙂