Viajando en business con KLM

Hace unos dias cuando volvi a Tokyo pude realizar uno de mis sueños que era volar en business en un vuelo de larga distancia. No, no me ha tocado la loteria, ni me he vuelto rico… simplemente fue un upgrade desde la clase economica de forma gratuita gracias a una ofertaza que habia y que lo suyo me costo conseguir, pero merecio la pena. Os relato como fue la cosa…

Aclaraciones previas

Dependiendo de la compañia aerea tienen distintas calidades de asientos y en algunas business no es lo mejor de todo, de hecho en KLM no estoy seguro de que se llamase business a secas, creo que para los vuelos internacionales se llama business world o algo asi… De cualquier forma esto era la primera clase de mi avion.

El viaje constaba de dos vuelos, de Madrid a Amsterdam y de Amsterdam a Tokyo. En el primer vuelo no hay mucha diferencia entre las distintas clases pero en el segundo las diferencias son notables. Os los relatare por separado, pues la verdad es que aunque tienen puntos en comun no tienen nada que ver.

Equipaje:

Podia llevar hasta dos maletas de 32 kilos… el problema iba a ser arrastrarlos luego yo solo por Tokyo, pero bueno lleve mis 42 kiletes 😉

Las colas:

Una de las ventajas que molan mucho es no hacer ninguna cola. Es normal que cuando vueles te toque hacer unas poquitas de colas. No obstante ese dia no hice ninguna cola que implicase esperar mas de 2 minutos. En primer lugar al ser business facturas en un mostrador especial que esta infinitamente mas despejado. Despues viene la tediosa cola del control de equipaje de mano y aqui otro punto que yo no sabia, y es que hay un embarque prioritario para business, por supuesto por donde yo entre, estando completamente solo. Al subir al avion por megafonia avisan que pasajeros pueden ir embarcando en funcion de su asiento y los de business que podemos hacerlo en el momento que nos viniera en gana y sin esperar de nuevo ninguna cola. Por ultimo quedaba algo que no es una cola, pero que es esperar la maleta… Pense que de esta no me libraba ni el Tato, pero resulta que al facturar mi maleta le pusieron una etiqueta de equipaje prioritario y tambien salio la primerita… vaya lujo… Esto unido al hecho de que tenia el permiso de re-entrada a Japon y no tenia que entrar con los de la visa de turista hizo que finiquitara el asunto en cuestion de minutos. Ah y para colmo habia una seguridad de drogas en el aeropuerto brutal, supongo que por venir de Londres, perros por todos lados y abriendo las maletas y sacandoselo todo a todo extranjero que pasase, pero yo al ser estudiante con visado, ale venga pasa y nah mas… mi embutido llego sano y salvo, jojo.

El primer vuelo:

Me sente en mi asiento sin tener que caminar por el largo pasillo, ya que como buen pasajero de business estaba sentado en la segunda fila y comprobe que habia en este vuelo tan solo 5 o 7 grupos de asientos (no recuerdo bien) destinadas a business. En cada grupo de 3 sientan como maximo a 2 personas, el asiento del medio siempre viaja vacio, pero en esta ocasion eramos menos y tocabamos a 3 asientos por pasajero. Antes de despegar nos dieron a elegir entre una extensa variedad de prensa del dia y a los pocos minutos de despegar nos pasaron a traer algo de beber y unas almendras. Me sorprendio el hecho de que el vaso donde lo traian fuera de cristal.

Y tambien el hecho de que nos lo trajeran tan pronto. De hecho lo hicieron tan rapido que el avion aun estaba subiendo y debido a ello al tio que estaba a mi misma altura, al estar aun el avion inclinado subiendo, se le escurrio el vaso de la bandeja y se le virtio sobre el asiento (te lo ponen en la bandeja del medio asi que no se mojo).

Al poquito nos dieron a elegir entre dos menus, yo elegi uno consistente en una kitche lorain o como se escriba esto. La verdad es que estaba decente, pero viniendo de Emirates que es con los que suelo volar he de decir que la comida de estos de la clase economica es de una calidad mas o menos similar a la de business de KLM. Eso si, si me comparaba con los de clase turista que estaban al otro lado de la cortina comiendose un sandwich pues era un completo agraciado 😉



En la comida llamaba la atencion de nuevo el vaso de cristal y los cubiertos de diseño. En general fue un vuelo comodo, me dedique a leer en mi nuevo kindle y a dormitar un poco, se me paso en nada y muy agradable todo.

Segundo vuelo:

Bien aqui fue ya donde lo flipe en colores. Al elegir mi plaza de asiento elegi viajar en la segunda planta del avion y es que por mucho que abajo podia haber elegido sitios a priori mejores sabia que no tendria muchas oportunidades de viajar en la segunda planta asi que la aproveche. Los aviones estos grandotes (Sin llegar a ser un 380 que nunca lo he probado) tienen dos plantas y la segunda hasta donde yo se es siempre para business o primera clase. Al llegar los asientos me parecieron grandes pero no exageradisimos, lo cierto es que me lo esperaba aun mas brutal. Eso si cuando vi que poniendo mi culo lo mas alante posible y estirando las piernas a tope a penas llegaba a tocar el asiento de delante me di cuenta de que incomodo no viajaria.

Al sentarme vi un cajon a mi izquierda que segun habia leido se usaba para guardar el equipaje de mano y es super comodo porque tienes todo accesible sin tener que levantarte y puedes ademas usar esta superficie de mesilla mientras vuelas, ahi dejaba mi kindle, mis cascos o mi vaso de bebida (que no paraban de traerme por cierto). Me di cuento de que si vas en el piso de arriba el arcon de equipaje de mano es mucho mas pequeño que en otros sitios, asi que si vas en la segunda planta, te recomiendo encarecidamente que luches por la ventanilla donde tendras espacio que no podras llenar.

Me sorprendio tambien el hecho de que un pasajero se quitase la chaqueta y se la diese a la azafata… yo pense y este que hace… y la azafata a cambio le pregunto su numero de asiento y se lo apunto en la percha… tienen una especie de servicio de guardarropa en la clase de business

Nosotros habiamos embarcado en un periquete al ser business y no estar rodeados de gente luchando por un hueco en el equipaje de mano, pero claro en la planta de abajo se estaria librando una guerra. Mientras esperabamos las azafatas pasaron con bandejas y copas (una vez mas de cristal) con champagne… nos decian la marca y la cosecha… pero siento deciros que no la recuerdo…

El asiento:

El asiento molaba bastante, era todo mecanico y se reclinaba mediante botones. Tenia creo recordar tres puntos que se podian cambiar; la reclinacion de la espalda, de la cabeza y de los pies. Ademas contaba con botones que te ponian directamente en posicion de tumbado, de recostado o recto. Tenia un boton de masaje con el que alucine al principio pero al darle me di cuenta que no hacia mas que un leve meneo del asiento, mas bien parecia un creador de turbulencias personalizado jeje… Aunque viajas con alguien al lado tienes tu propio reposa brazos asi que no hay luchas por el y tienes una especie de techito que cubre poco, pero lo justo para que si estas tumbado y duermes con la boca para arriba el de detras no te vea los empastes, ya que el asiento se reclina mucho. Ah molaba tambien el hecho de que tuviera enchufe, aunque eso es algo que emirates tiene ya en la clase turista.

El viaje en si:

En el vuelo nos trajeron carta de comida y de bebida, no es aquello que te lo preguntan desde el carrito y que sueles contestar la comida que entendiste mejor de las dos y dices una bebida estandar porque no sabes lo que tienen… gracias a la carta por ejemplo yo pude probar en este vuelo un cardhu de 12 años, un gin tonic con bombay azul, zumo de cereza y mas cosas que seguro ya ni me acuerdo.

Te dan tambien una tarjeta en la que rellenas tus preferencias del desayuno en ella indicaba practicamente todo, el yogur natural o de sabor, cereales o no se que otra cosa, salmon ahumado u otra cosa, huevos o tortitas… estaba curioso y por ultimo si querias que te despertasen para tomarlo o no… Os dejo una foto del desayuno, que no estaba mal pero tampoco era la releche. Eso si pasaban todo el rato con cestas de cruasanes y pan y podias comer los que quisieras, asi como bandejas de queso y fruta y tal, eso si que molaba bastante jeje Aproveche lo que probablemente serian mis ultimos momentos del año con el queso azul jeje.


Lo que si que fue bastante curioso fue la comida, yo elegi el menu japones y de beber por supuesto un sake que oye estaba bueno! Nada que ver con el onigoroshi jeje! (un tipo de sake baratisimo que venden aqui, el equivalente al vino el castillo en España). Resulta que el menu japones estaba elaborado supuestamente por el hotel Okura, que es un pedazo de hotelaco al que venia Steve Jobs por ejemplo cuando venia a Tokyo… Bueno os dejo las fotos de la comida y un detalle, lo servian a dos tiempos, al principio pense que no era mucha comida, pero resulto ser el aperitivo, despues te traian el plato en si.


Al terminar volvian a traernos mas bebidas… iban trayendo bebidas todo el rato… y para terminar una caja de bombones godiva donde elegias el que querias… esto era un poco raro… pasaba la azafata con la caja abierta y cogias… godiva no vende en raciones individuales?

Los baños:

Y bueno ya poco mas queda que contar, solo un utlimo detalle, los baños eran iguales, lo cual me decepciono un poco, me los esperaba un poquito mas grandes al menos, pero no. Lo que si tenian eran 5 tipos de cremas distintas en el baño!

Conclusion:

Viajar en business es una experiencia increible, se llega increiblemente mas descansado que en clase turista, no haces colas, el ambiente es otra cosa muy relajado y las azafatas en ocasiones hasta te llaman por tu nombre y la atencion es mucho mejor… Asi pues si tienes la ocasion de un free upgrade no lo dudes! Y si es por poco dinero pues tampoco lo dudaria! Pero pagar por el vuelo 3 o 4 veces mas que en economico? Pues si fuera mega rico quizas… pero para el resto de los mortales que una diferencia de 3mil euros es bastante dinero no merece tanto la pena. En cambio si os recomiendo que vayais con emirates que es la experiencia mas cercana a un vuelo en business viajando en turista (salvando las distancias eh! que hay un mundo!).

Espero que os haya gustado la historia, para mi fue una anecdota muy curiosa de ver y un vuelo que disfrute como un niño pequeño. Me recordo a mi primer vuelo intercontinental, que fue precisamente a Tokyo, donde todo era nuevo para mi 😉