Visita familiar

Se que tengo esto más que olvidado, pero como siempre tengo una escusa, siempre tengo buenas escusas 😉 Lo primero tuve unas entregas de la universidad que tienden a unirse con los examenes, otras que quería terminar antes de que viniera mi familia y lo tercero y más importante eso, que vino mi familia. Hace ya 5 días que se fueron pero aún ando de resaca familiar, de cansancio fisico, mental y sentimental, aunque no siempre sepa mostrar todos los síntomas 😉

La familia vino al completo, mis padres, mi hermana y hasta… Oishii! ah bueno y César también vino… jajaja, que no tonto, la familia al completo 😉 Aquí lo pasamos de maravilla, no paramos ni un segundo, vimos cosas sin parar y nos quedamos con ganas de ver millones más. Tenía muchísima ilusión por ver la cara que pondrían al ver muchas cosas y la verdad es que ha sido increíble poder descubrirles un país como este, mi país de adopción.

En los próximos días me gustaría ir procesando las muchas fotos hechas durante el viaje e iros contando cosas, muchas anecdotas de viaje y es que una visita de mi padre al país del Sol naciente prometía y el no defraudó y supo conseguir producir momentos hilarantes sobre todo en lo relacionado con los agentes ferroviarios, verdad padre?

Lo malo de estas visitas son siempre las despedidas y siempre llegan inevitablemente, en Narita me di cuenta de que hasta Navidades falta mucho tiempo y por tanto me perderé muchas comidas y eventos familiares… y en mi familia se come muy bien y si no… miradme! Al final el tiempo pasa volando y más ahora que estamos super comunicados. Siempre que pienso en estas cosas pienso en mi abuelos como tardaron 14 años en volver a España desde Peru y como al hacerlo desembarcaron con 6 hijos todos cholos de nacimiento, todos nuevos para la familia y seguro que mientrás tanto comunicaciones via carta que tardaría horrores en llegar y muy puntualmente caras y tediosas conferencias telefónicas. Ahora mismo solo tengo que pulsar el contacto de Skype y podría hablar durante horas con quien quisiera, incluso por videoconferencia. Aún y con todo creo que este año va a haber cosas que voy a coger con más ganas que el turrón y el cordero asado en Navidades, aunque como siempre y ya sabéis lo negaré todo 🙂

De corazón gracias por venir 🙂

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